VÍDEO | Ya puedes ver la crónica audiovisual del Encuentro Estatal de Productores y Productoras Ecológicas y por la Agroecología | 31 enero, Vitoria-Gasteiz
El pasado 31 de enero la ciudad de Vitoria-Gasteiz acogió el primer Encuentro Estatal de Productores y Productoras Ecológicas y por la Agroecología. El evento reunió a productoras y productores ecológicos, técnicas y técnicos municipales, representantes de administraciones locales e investigadores para sentar las bases de un Movimiento de Productores y Productoras Ecológicos y por la Agroecología (MPA) que refuerce la voz del sector para incidir en las políticas públicas agrarias y alimentarias.
Lo que aquí recogemos es una crónica audiovisual del Encuentro relatada por algunas de las voces que estuvieron allí presentes. Cada vídeo es un fragmento de una conversación más grande, una conversación entre el sector productor ecológico y por la agroecología y las administraciones públicas. Las reflexiones y propuestas que se plantean deben escalar desde el nivel municipal hasta el supranacional, para así avanzar hacia una alimentación más sostenible, saludable, justa y respetuosa con el territorio y las personas que habitan en él.
Un primer encuentro «tremendamente fructífero»
Casi 70 productoras y productores de 13 asociaciones y colectivos de casi todo el Estado se reunieron por primera vez para reconocerse como sector, compartir problemáticas y trazar una hoja de ruta común. Guillermo Puerta, de VallaEcolid (Valladolid), resume el espíritu de ese momento fundacional.
El balance es claro: el encuentro fue el punto de partida de una estructura de gobernanza compartida. El trabajo de incidencia política —a escala local, autonómica y estatal— es el horizonte al que apuntan todas las asociaciones participantes.
La Red como puente entre productores y municipios
Pero ¿Cómo se llegó hasta aquí? María Carrascosa, desde la Secretaría Técnica de la RMAe, explica el proceso que llevó a la Red a construir espacios formales de diálogo con el sector productor. El resultado institucional más reciente es el Foro de Productores y Productoras, reconocido en los estatutos de la Red, un espacio consultivo donde el sector tiene voz en el diseño de las políticas alimentarias municipales.
Lo que pueden hacer los municipios, y lo que les frena…
La pregunta sobre qué pueden hacer los gobiernos locales por una alimentación más sostenible y justa tiene una respuesta honesta en boca de Iker Santocildes, alcalde de Orduña/Urduña y miembro de la Junta Directiva de la RMAe. Más allá de las acciones directas —escuchar a los productores locales, apoyarles, darles herramientas—, Santocildes apunta a lo que muchos ayuntamientos encuentran como techo: un marco normativo que con frecuencia deja empezar, pero no crecer y escalar.
La reivindicación de una mesa de trabajo conjunta entre administraciones de distintos niveles resuena con fuerza. Las políticas alimentarias locales necesitan, para crecer, que los marcos normativos superiores las acompañen.
Producción ecológica y salud del territorio: el caso de Vitoria-Gasteiz
María de Santiago, del Centro de Estudios Ambientales (Ingurugiro Gaietarako Ikastegia) IGI-CEA de Vitoria-Gasteiz, pone sobre la mesa un diagnóstico compartido por muchas ciudades: el volumen de producto local y ecológico que se consume es todavía muy escaso. Pero la dirección es clara. Apostar por la producción ecológica no es solo una cuestión de etiqueta: es recuperar la salud del suelo, preservar la biodiversidad y conservar el territorio como sistema vivo.
La PAC: una política que concentra recursos donde no debería
Daniel García, investigador del Instituto de Economía, Geografía y Demografía del CSIC (IEGD), analiza el efecto real de la Política Agraria Común en el periodo 2023-2027: concentración de recursos en las explotaciones más grandes, con menor desempeño social y ambiental. Hay excepciones —las ayudas a la producción ecológica, algunos instrumentos de inversión—, pero la tendencia estructural es preocupante.
El análisis es contundente: la PAC no discrimina a favor de quienes hacen las cosas mejor. Y eso tiene consecuencias directas sobre la viabilidad de las pequeñas y medianas explotaciones ecológicas y de orientación agroecológica.
Discriminación positiva para la producción ecológica
Nofre Fullana, de APAEMA (Mallorca), articula una demanda que se repite en distintas formas a lo largo del encuentro: el sector ecológico necesita una discriminación positiva en las políticas públicas. Compra pública, ayudas, reconocimiento a nivel fiscal de los servicios ecosistémicos que prestan las explotaciones ecológicas. Cuando se incorporen estas externalidades positivas en el precio de los alimentos, la agricultura ecológica tendrá una presencia real en todas las mesas.
Agroecología como puerta de entrada para mujeres y jóvenes
Ana Maestre, agricultora ecológica de la Red Agroecológica de Granada, aporta una perspectiva que a menudo queda en segundo plano: la agroecología no solo es más sostenible ambientalmente, también es más accesible socialmente. Los modelos de pequeña escala requieren menor inversión inicial, generan redes de comercialización de proximidad y crean nichos de trabajo atractivos para mujeres y jóvenes que no quieren —o no pueden— alejarse de su lugar de origen.
Producir en zonas de baja densidad de población: obstáculos y demandas
Azpe García, apicultora ecológica aragonesa de la asociación Mincha d’Aquí, lleva la conversación al terreno de lo concreto: la burocracia que se multiplica cuando estás certificado en ecológico, la distancia a las infraestructuras, la dificultad de llegar a las personas consumidoras cuando vives en una zona de montaña con baja densidad de población. Pero también apunta soluciones: simplificar la normativa, apoyar la venta local con herramientas reales, reconocer la producción ecológica en zonas despobladas como una característica diferencial merecedora de apoyos específicos.
El enfoque agroecológico: más allá de la técnica
María Giner, agricultora ecológica de APACAT (Catalunya), recuerda que la certificación ecológica es condición necesaria pero no suficiente. El enfoque agroecológico añade la dimensión social: circuitos cortos de comercialización, trabajo en red, conciencia sobre la realidad rural y agrícola, soberanía alimentaria. Es la diferencia entre una técnica de producción y un modelo de sistema alimentario.
L’Horta Valenciana: ejemplo de paisaje, cultura y protección
Vicent Grau, de Horta Cuina (València), añade una perspectiva que la DANA de 2024 volvió trágicamente urgente: la agricultura periurbana ecológica no es solo productiva, es un colador de agua, un regulador climático y un vínculo cultural entre generaciones. Conservar la biodiversidad de l’Horta, acercar el producto a las personas consumidoras urbanas, mantener vivo el paisaje agrario histórico de los alrededores de las ciudades: todo eso forma parte del mismo proyecto.
Juntarse para construir sector y tener incidencia
Rosario Hernández, agricultora de COAG Canarias, cierra la ronda de voces con una afirmación que funciona como síntesis de todo lo anterior. Las pequeñas y medianas iniciativas de orientación agroecológica son las cuidadoras del territorio y de las personas. El sistema agroalimentario intensivo ha demostrado sus límites. La única manera de cambiar las cosas es sumar fuerzas, construir sector y tener incidencia política real. ¿Merece la pena el esfuerzo? La respuesta es sencilla: hay que luchar por un futuro mejor, y eso siempre merece la pena.
Súmate a la Declaración del MPA
Este encuentro no fue solo un espacio de reflexión: fue el inicio de un movimiento con vocación de permanencia. El MPA —Movimiento de Productores y Productoras Ecológicos y por la Agroecología— ya tiene una declaración fundacional que recoge los principios y las demandas compartidas por quienes trabajan cada día para que los sistemas alimentarios sean más justos, sostenibles y resilientes.